lunes, 27 de agosto de 2012

El lunes empiezo


Es un dicho muy común cuando nos planteamos una meta que parece difícil; no sólo la escuchamos muy seguido, si no que probablemente la hemos llegado a decir, inclusive con mucho entusiasmo… pero ¿qué hay detrás de esa frase?

Dejar todo para después es algo que aparece ante el miedo o la frustración con respecto a cualquier tarea. A pesar de que suena muy inocente, realmente puede llegar a ser un gran obstáculo para lo que queremos alcanzar, porque probablemente aquel famoso lunes, nunca llegue.

De esta manera, va pasando el tiempo, y los proyectos no se terminan, o nunca se empiezan, y así la persona va perdiendo credibilidad ante sí mismo y ante los demás. Aparece la frustración, baja autoestima, culpa y en muchos casos el estrés, al querer resolver todo lo que se dejó en stand by, en poco tiempo. Así pocas veces los resultados son completamente satisfactorios, si no es que completamente fallidos.

Para quien deja todo para después, es realmente difícil disfrutar íntegramente porque, o solo se preocupa por la satisfacción momentánea sin poder alcanzar ningún sueño, o simplemente está viviendo preocupado por lo que tiene que hacer y no hace.

¡Ojo! Esto también puede aparecer ante una situación que nos disgusta o que no estamos de acuerdo en hacerlo, y que probablemente por inercia o por el que dirán creemos que debemos llevarlo a cabo.

Entonces ¿qué hay que hacer? Es importante conocerse, saber qué es lo que realmente quiero hacer, y desechar lo que no cumple mis expectativas; y si estoy seguro en algo que quiero alcanzar, cuidado con el “auto-boicot” y empieza hoy mismo.

No dejemos las cosas para después.


lunes, 13 de agosto de 2012


¿Cuál es tu naturaleza?


Quisiera compartir con ustedes esta pequeña historia.

Una vez vi que un escorpión se estaba ahogando y decidí sacarlo del agua, pero cuando lo hice, el escorpión me picó.
Por la reacción de dolor se me cayó el animal al agua y estaba ahogándose.
Intenté sacarlo otra vez y otra vez el animal me picó.
Alguien que estaba viéndome se acercó y me dijo: "Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que trata de sacar al escorpión del agua lo va a picar?
Le respondí: "La naturaleza del escorpión es picar, la mía es ayudar y su naturaleza no va a cambiar la mía".

Así que con la ayuda de una hoja, lo tomé del agua y le salvé la vida al escorpión, y continué: "No cambies tu naturaleza si alguien te hace algo malo, solo aprende.
Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Porque tu conciencia es lo que eres y tu reputación es lo que otros piensan de ti. Y lo que otros piensan de ti es problema de ellos”.