lunes, 30 de julio de 2012

Las emociones en el trabajo

Por: Nidia López
¿Cómo influyen las emociones en el trabajo?

Las tensiones de la vida moderna, la hipercompetencia en el terreno individual y empresarial, la presión del reloj, la exigencia de un constante perfeccionamiento profesional, etc., son situaciones que tienden a alterar el estado emocional de la mayoría de las personas consideradas normales, llevándolas al borde de sus propios límites físicos y psíquicos. El resultado, a menudo, es el desequilibrio emocional.

Este desequilibrio no solo afecta la vida más íntima de una persona, sino que afecta su trabajo y su desarrollo profesional, porque las emociones desempeñan un papel importante en el ámbito laboral. De la ira al entusiasmo, de la frustración a la satisfacción, cada día nos enfrentamos a emociones -propias y ajenas. La clave está en utilizar las emociones de forma inteligente, para que trabajen en beneficio propio, de modo que nos ayuden a controlar nuestra conducta y nuestros pensamientos en pos de mejores resultados.


Por otro lado, cada uno de nosotros influye en el estado de ánimo de los demás. Es perfectamente natural influir en el estado emocional de otra persona, para bien o para mal; lo hacemos constantemente, ‘contagiándonos’ las emociones como si fueran el más poderoso virus social.

Las organizaciones son ‘redes de participación’. Para lograr un desempeño efectivo en los trabajadores del conocimiento (de cualquier trabajador, en realidad), la clave está en inyectar entusiasmo y compromiso, dos cualidades que las organizaciones o empresas pueden crear, pero no imponer.

Hoy no basta con un alto coeficiente intelectual para triunfar profesionalmente, para competir o para desarrollar una empresa; se requiere un control emocional adecuado que nos permita tener una interacción armónica en nuestro ambiente laboral: socios, colegas, empleados, proveedores, clientes, etc.



¿Cómo controlar las emociones en el trabajo?

Con frecuencia es difícil guardar la calma o contenerse y hacer frente a las emociones. ¿Qué actitud se debe tomar frente a los compañeros o a un superior?

En caso de furia: discutes con un compañero durante una reunión y uno de ustedes ataca abiertamente la calidad del trabajo del otro o incluso temas más personales. A ti no te parece justificado. Resultado: agresividad, lágrimas y comentarios desagradables uno detrás de otro. ¡Se ha declarado la guerra!

Actitud que se debe tomar
: no entres en el juego. ¡Te estás jugando tu reputación! La mejor manera de oponerte a tu adversario es estando tranquilo y seguro. “¿Por qué te pones así? Creo que es un poco desproporcionado”.

En un caso embarazoso
: generalmente bastante reservado, tienes la mala tendencia de saltar a la mínima ocasión y te descompones (literalmente) delante de un público. Hoy, te toca presentar ese nuevo proyecto que tanto te interesa. Empiezas la presentación, todos lo ojos están fijos en ti y de repente pierdes el hilo de lo que estabas diciendo, se te quiebra la voz… resumiendo, una humillación total.

Actitud que se debe tomar
: guarda la calma. Sí, pero... ¡eso es más fácil de decir que de hacer! Si crees que estás perdiendo el rumbo, avisa al público. Ganarás puntos mostrando tu honestidad. Intenta por todos los medios crear un diálogo con los asistentes durante el discurso. Deja que te hagan preguntas, lo que restará tensión y ganarás tiempo para recuperarte. Asimismo, recuerda que debes prepararte de antemano. Revisa tus notas, apréndete de memoria algunas transiciones y aclara la voz.


O
tras soluciones:

También puedes utilizar otras técnicas para dominar mejor tus 
emociones en el trabajo. 
Si eres agresiva, si sufres de estrés y tiendes a actuar de manera impulsiva, aprende a relajarte. En una sesión individual o en grupo, aprende a respirar de forma calmada y a anular las tensiones. Y si realmente algunas situaciones te parecen insuperables, no lo dudes y consulta con un especialista o incluso puedes empezar una psicoterapia.


Referencias bibliográficas:
  • http://www.inteligencia-emocional.org/trabajoyempresa/comoinfluyenlasemocioensenmitrabajo.htm
  • http://www.enfemenino.com/ficha/psico/f9256-controlar-las-emociones-en-el-trabajo.html

lunes, 23 de julio de 2012

Administración del tiempo

Por: Karla Alvarez

Podemos encontrar incontables artículos que hablan sobre la importancia de este tema y comparten ideas para administrar el tiempo y ser más eficientes. Te comparto algunas que me parecieron muy interesantes y prácticas, espero que te sirvan.

¿Cómo soy? Para lograr administrar tu tiempo de forma eficiente lo primero es que te conozcas a ti mismo, que identifiques cómo destinas tu tiempo del día, en qué momento eres más productivo y en qué horario te sientes más distraído, cuánto tiempo dedicas a cada cosa y si logras terminar tus actividades como tenías pensado o se alargan más de lo que quisieras. Esto te permite saber en qué momento eres más eficiente y cuáles son los distractores que más afectan tu productividad y debes eliminar. Puedes iniciar destinando a tus tareas periodos cortos sin interrupciones de 10 minutos y más adelante lograr mayores momentos de concentración.

Planea. Dedica 10 minutos a establecer qué tareas realizarás en el día y cuánto tiempo vas a dedicarle, es importante que lo escribas. Establece prioridades, respeta el tiempo que has destinado a cada actividad y monitorea tu avance. Enfócate en terminar una tarea a la vez, cierra todo lo demás y concéntrate al 100% en lo que estás haciendo para lograr un periodo altamente productivo. Ten siempre a la mano tu lista con tus pendientes y prioridades. Organiza tus archivos, y tu lugar de trabajo, esto te permite tener un entorno propicio para el trabajo y ser más eficiente cuando buscas archivos o documentos.

Clasifica tus tareas. Identifica la prioridad de tus tareas al clasificarlos en uno de los 4 cuadrantes que propone Stephen Covey en su libro 7 hábitos de las personas altamente efectivas:
·         Importante & urgente
·         Importante & no urgente
·         No importante & urgente
·         No importante & no urgente
Gran parte del éxito profesional proviene de identificar en cuál de los cuadrantes están tus tareas, atendiendo primero lo importante & urgente, esto hace que tus resultados y desempeño sean considerablemente mejor evaluados.

Elimina los distractores. El correo electrónico, las redes sociales, nuestra mente, la gente platicadora puede distraerte de tu objetivo y al final afectar tus tiempos y desempeño. Puedes destinar dos o tres momentos del día para revisar tu correo de forma que no te distraigas cuando estás muy concentrado. Las redes sociales te permiten dar un respiro pero son un arma de doble filo, es importante que establezcas un momento del día entre una actividad y otra para entrar a revisarlas sin que te tome más de 5 minutos. A la gente platicadora es importante manejarla de forma amable con el lenguaje corporal o frases como: “discúlpame, tengo mucho trabajo, después seguimos platicando”, aprende a decir no.

Piensa en ti. Este punto debiera ser el primero y último en este escrito. El ser eficiente te permite tener un balance en todos los aspectos de tu vida, cuídate, come bien, realiza actividades que disfrutes y te relajen. Después de todo si estás bien organizado y eres eficiente como resultado tu trabajo y tu vida tendrán un sano equilibrio, tendrás tiempo para ti y te sentirás satisfecho de tus logros.



Referencias:
·         http://www.ideasparapymes.com/

lunes, 16 de julio de 2012


¡TÍRALO!
Por Deyanira Tamez.

Dentro de tu círculo social nunca falta la persona que todo guarda, no es la persona que compra y compra y compra… es la persona que simplemente no tira las cosas; o a lo mejor tú eres esa persona.

Este síndrome, llamado síndrome de Diógenes, se enfoca en este tipo de personas. No lo confundas con el trastorno de la acumulación, la diferencia es que las personas con este síndrome guardan todo, pero lo tienen muy bien acomodado, ya sea en su cuarto, en el closet, en varias cajas, pero nada tiran.

¿Qué excusa te has dicho a ti mismo para no tirar alguna cosa?

·         “Cuando baje de peso me volverá a quedar”

·         “Es que me lo dio mi ex”

·         “Fue un recuerdo de cuando fui a…”

·         “Podría utilizarlo cuando vaya a…”

¿Te suena alguna de esas excusas?

Ahora que has leído sobre este síndrome y  te sientes un poco identificado, sigue estos prácticos consejos:

1.     Fija una fecha para limpiar. Especialmente después de diciembre, porque es cuando tendemos a guardar infinidad de cosas ¡hasta las envolturas de regalo! Fija una fecha y HAZLO, y todo ese día dedícalo solo a la limpieza ya sea de cuarto, closet o casa.

2.     Ten a la mano lo necesario para limpiar. Escoba, trapito con el bote con agua, bolsas, cajas. Todo lo que necesites, porque es muy fácil que digas “Ya no cabe en la bolsa de basura… ni modo me lo quedo”. No, prepárate bien para la limpieza.

3.     Consigue un verdugo. La persona que esté a lado tuyo al momento de la limpieza y te diga ¡tíralo! “Mira el recuerdo de mi graduación” “¡Tíralo!”. Esa persona te ayudará mucho a no aferrarte a las cosas.

4.     Involucra a todos. Si ves que tu mamá, tu abuelita, amigo o pareja también comienza a acumular cosas, ayúdalos a hacer limpieza. Es importante que vivas en un ambiente donde no haya acumulaciones de cosas porque eso provocará que tú también lo hagas.

Sigue esos 4 simples pasos y deshazte de las cosas que crees que podrás utilizar en un futuro, o de las cosas que te traen bonitos recuerdos mejor guarda los recuerdos en tu corazón. Entonces… ¿cuándo comienzas tu limpieza?


lunes, 9 de julio de 2012

Ahora que he muerto

Por: Felipe Leyva

Hace ya años me llego esta reflexión por correo que ahora quiero compartirles:

“¿Qué sucede? no entiendo, solo sentí un dolor fuerte en la cabeza y ahora estoy tan confundido. ¿Qué pasa? ¿Porqué mi familia llora? estoy aquí pero ellos no me ven y no puedo abrazarlos… pasan los días, mi familia enfrenta la vida sin mí, les he dejado un gran vacío…

En mi trabajo ya alguien ocupa mi puesto, todo vuelve a ser como antes, corren, atienden llamadas, hacen pagos, envían documentos, firman planillas, algunos compañeros se acuerdan de mí a ratos y lamentan que ya no esté…

En mi familia el vacío persiste, mi esposa llora, está confundida, no sabe como hacer sin mi, mi hija pequeña pregunta: ¿Dónde esta papá? y mi esposa le dice que en el Cielo… Mi esposa, con toda la carga sobre sus hombros, la responsabilidad de los hijos pequeños, tiene que sonreír a los niños para darles fortaleza…

Ya pasó un año y todo sigue igual, en casa el vacío y la tristeza, en la empresa donde trabajaba ya nadie me nombra y todo sigue igual, sobre la marcha… El forense dijo que  morí por estrés, en mi cerebro estalló una vena por una subida de tensión que me dio, cuando me llamaron de mi trabajo y me dijeron que de los 10 camiones que solicité solo llegaron 7. …

Para la empresa que trabajas siempre serás un elemento importante pero no imprescindible, en cambio para tu familia eres único e irreemplazable “
Después de leer esta reflexión me di cuenta que a veces nos dedicamos por completo al trabajo  o nos preocupamos tanto por cómo saldrá el curso, por si tendrá errores, por si saldrá a tiempo, por los comentarios que me pondrá el coordinador, por juntas, evaluaciones etc., que dejamos que nos desgaste. Cuando el preocuparnos no soluciona o ayuda en nada, simplemente debemos dedicarnos hacer nuestro trabajo lo mejor posible, y al final de la jornada debemos dejar el trabajo en la oficina.
Debemos disfrutar lo que la vida nos da y a nuestros seres queridos. Es necesario tener un equilibrio en todo, hay que recordar que trabajar es un medio para realizarte y obtener una forma de vivir, pero no lo es todo, es necesario recordar que el estar cerca de las personas que amas es un medio para ser feliz, no olvides que debes tener un equilibrio en tu vida, que beneficiará tu forma de ser, de vivir, de actuar. Haz que tu trabajo sea divertido y que tu vida tenga sentido. Aprovecha la oportunidad de disfrutar de tus compañeros que al igual que tu quieren ser felices en su trabajo, nadie viene al trabajo con el afán de arruinar su día y el de los demás.

lunes, 2 de julio de 2012

Recomendaciones simples para una comunicación efectiva



Por Lucy Puente Cruz

La semana pasada se abordó el tema de la comunicación y de la importancia de identificar los elementos que la conforman para lograr comunicarnos efectivamente. Cuando se habla de comunicación efectiva, ¿sabes a qué se refiere? ¿Conoce lo que de verdad implica? La comunicación es efectiva cuando, tanto el transmisor como el receptor codifican exitosamente el mensaje que se intercambia; es decir, ambos entienden el mensaje transmitido.
Tal como se vio en el post pasado, al expresarnos debemos tener en cuenta no solo lo que se dice, sino cómo se dice.

En esta ocasión les dejo recomendaciones simples para poder lograr una comunicación más efectiva:
 
Escuchar
Dejar hablar
Evitar herir
No juzgar
Ser flexible
Ser razonable
Tener disposición para lograr acuerdos
Manejar el enojo
Tolerar la frustración
Manejar las críticas y reconocer los errores

Se dice que son recomendaciones simples porque es posible llevarlas a la práctica en el día a día. Todo depende del interés que pongamos a las situaciones de comunicación para lograr que estas sean realmente efectivas.