Por Karla Alvarez
¡Enfócate en tus propios logros!, muchas veces estamos tan
preocupados por lo que están haciendo los demás que olvidamos que tenemos
nuestras metas y dejamos de atenderlas. Tener envidia de los avances de los
demás o prestarles demasiada atención solo
nos llena de energía negativa, alejándonos por tanto de lograr nuestros sueños.
Mantén tu mente ocupada con tus propias metas, esas que planteas y revisas
diariamente.
Grant Cardone en su libro 10x menciona que para tener
grandes logros necesitamos crear nuestro propio camino, sin voltear a ver a la competencia,
ya que si intentamos aventajarlos en algo que ellos ya tienen dominio será muy poco
probable que salgamos vencedores. En cambio si identificamos nuestras fortalezas
y definimos nuestra propia forma de trascender no habrá quien nos alcance.
Aunque esto está pensado para los negocios, en la vida personal también aplica
si consideramos que cada quien tiene algo valioso y único que aportar. Debemos
ser auténticos y fieles a nosotros mismos.
Los sentimientos de envidia son parte natural del ser humano,
pero debemos tener presente que destruye nuestro espíritu, nos hacen sentir
frustración e insatisfacción ante los logros ajenos, pueden denotar que somos
inmaduros, ególatras y queremos ser el
centro de atención. Nos hace desear lo que tienen los demás, no lo que va de
acuerdo a nuestros sueños, igual que como sucede con los niños de 3 años cuando
quieren el juguete que acaba de tomar otro niño de su edad, solo por berrinche.
Combatamos este sentimiento y seamos libres de espíritu,
nobles y confiemos en que los dones que tenemos y el esfuerzo que pongamos son
suficientes para trazar nuestra propia y única ruta a nuestro éxito, que siempre será diferente al de los demás.
No critiques mi
progreso, si no conoces mis esfuerzos y no envidies mis victorias, sin conocer
mis fracasos. Anónimo
Me agrado, es muy cierto lo que se comenta. La envidia al igual que el rencor nos consume, así como el ácido al recipiente que lo contiene.
ResponderEliminarExcelente reflexión y difícil tarea para lograrse; es muy fácil criticar y desmerecer los logros de los demás cuando ni siquiera se conoce el esfuerzo y las circunstancias para llegar a ellos.
ResponderEliminarMuy padre el mensaje, como dirían por ahí, "si juzgas mis pasos, te presto mis zapatos", es muy fácil criticar pero cada quien tiene su historia, sus logros, sus problemas... creo que en la medida en que podamos enfocarnos en nuestros logros, sabiendo lo implica, entonces podemos ser más empáticos y receptivos hacia los demás...sobretodo es mejor decir una palabra de aliento a algo negativo. Muchas gracias por compartir :)
ResponderEliminarEste es mi mensaje favorito... por muchas razones =)
ResponderEliminarSiempre me ha parecido que la envidia es energía pura mal dirigida, porque se concentra "en el otro" en vez de enfocarse en buscar lo mejor de uno mismo. Es muy fácil caer en eso, en el fondo es pura inseguridad. Como bien dices, este sentimiento solo nos lastima y nos desenfoca de nuestros propios objetivos. Tengamos presente que "nuestro éxito siempre será diferente al de los demás". Esto me llevo del post, ¡gracias por compartir!