El basurero
Por Vianney Martínez González
Para iniciar este
pequeño escrito me permito preguntarte, ¿con qué facilidad permites que la
furia y maldad de otras personas influyan en tus sentimientos y estado de
ánimo?, por ejemplo te enojas cuando una persona te hace menos, te falta al
respeto, se burla o habla de ti?
Seguramente pensaste lo
mismo que yo… obviamente ¿Cómo no molestarme? Te comparto una breve historia,
que sin duda alguna te permitirá manejar de otra manera este tipo de
experiencias.
Hace varios años, como de costumbre
subí a un taxi para ir a mi trabajo, había entablado una conversación con el
conductor y de repente, sin saber por qué otro automóvil, se cruzó tan
bruscamente, que para no causar una tragedia, el conductor del taxi tuvo que
girar el auto y frenar súbitamente.
Milagrosamente no ocurrió nada, pero el
conductor del vehículo que había cometido la imprudencia, se bajo bruscamente
de su auto y comenzó a gritar e insultar al taxista.
Sorprendido por esta actitud, le
pregunte, por qué le ha respondido así, esa persona por poco destruye su
automóvil y además casi nos envía a los dos al hospital.
Entonces el taxista me dio una lección que
jamás olvidaré, me dijo: muchas personas son como el camión de la basura. Están
cargados de enojo, odio, frustración, resentimiento... y ante cualquier
situación aprovechan para descargarla.
-Pero, porque lo hacen ante una
situación como esta, si usted no le ofendió y solo fue su culpa.
-Lo hacen ante la primera oportunidad,
porque necesitan eliminar de su interior toda la basura acumulada, porque ya no
hay lugar para más.
Resulta muy complejo y
difícil sonreír a quien te ofende o busca afectarte personal o laboralmente,
pero no dejes que descargue esa “basura” que tiene por dentro, no te enganches
y reacciona como no lo esperan.
Te invito a no ser el
basurero de nadie. Haz un esfuerzo, sonríe y no permitas que las frustraciones,
traumas, mal humor o fallas de los otros influyan en ti y en tu forma de
disfrutar la vida.
Reflexión:
Prieto, J.L. (2012). Reflexiones para el alma. Recuperado de http://www.reflexionesparaelalma.net/page/reflexiones/id/363/title/El-cami%C3%B3n-de-basura
Es cierto lo que comentas, muchas veces traemos enojos y frustraciones que a lo mejor no fueron provocados por el trabajo pero lo descargamos aquí, o con la familia o amigos.
ResponderEliminarEs importante el poder relajarse y pensar bien las cosas antes de hablar o reaccionar, para evitarnos muchos problemas y hacer sentir mal a los demás.
Deya
¡Hola Vianney!
ResponderEliminarMuy interesante tema, ¡¡ felicidades!!, estoy segura que a todos nos ha tocado tratar con gente difícil en nuestras vidas y seguramente nos tocará muchas veces más, pues no todas las personas son como queremos ni nosotros somos como los demás quieren, pero debemos aprender a trabajar con todos.
Sobre este tema hace tiempo llevé un curso para tratar con gente confictiva y decía que cada quien ve el mundo no como es, sino como nosotros somos, yo veo el mundo diferente al resto de las personas, aunque sea el mismo mundo. Recomendaban entender que una persona difícil es aquella que tiene una necesidad insatisfecha y por tanto son infelices.
Bramson quien escribió “Confrontando personas difíciles” recomienda verlas como tanques de guerra, personas que se caracterizan por abusar, intimidar y abrumar, ser hostiles y agresivas, creen que tienen permiso de aplastar a los demás. Recomienda no entrar en el juego, esperar a que la persona se calme, pronunciar su nombre en tono alto, mantener el contacto visual, hacer que se siente y decirle: mira, si vamos a discutir al menos que sea cómodamente. Y como el taxista hizo, no desesperarnos ni desarmonizar que es lo que ellos esperan sino todo lo contrario, permanecer serenos y con la convicción de que podemos lidiar con personas difíciles.
Saludos! =))
Muy buen tema, y muy complejo a la vez, ya que un día nos puede tocar estar del lado "enojón" y otro día nos toca estar en el lado de "víctima" por asi decirlo, creo que debemos de aprender a controlar nuestros sentimientos, sobre todo cuando se tratan de enojo/coraje, no tenemos porque desquitarnos con las demás personas cuando estas no nos han hecho absolutamente nada y no tienen culpa de nuestros problemas, esto es muy complejo porque a veces sentimos tanto enojo que todo lo que está a nuestro al rededor nos molesta y el enojo crece aún más, cosa que no debería de ocurrir, así que creo que es mejor controlarnos, respirar, pensar y tomar un pequeño descanso para asimilar las cosas y tranquilizarnos, de esta manera creo yo que se puede lograr tener una mejor y más agradable relación con las personas que nos rodean.
ResponderEliminarSaludos,
Nidia. :)
Contestando a las preguntas que planteaste al inicio de tu texto (¿con qué facilidad permites que la furia y maldad de otras personas influyan en tus sentimientos y estado de ánimo?, por ejemplo te enojas cuando una persona te hace menos, te falta al respeto, se burla o habla de ti?)las respuestas son con mucha facilidad y sí, mentiría si dijera lo contrario. Es difícil evitar no ver el mundo solamente a través de nuestros propios ojos, sin embargo esta es una visión muy reducida de la realidad. Se requiere madurez para entender que todos somos diferentes y aceptar la personalidad de los demás. Así que, siguiendo tu consejo, lo primero y lo más importante es calmarse y como lo comentábamos también en el post pasado, empatizar. Lo importante es por lo menos tratar, los resultados no se harán esperar. ¡Muy interesante tema, Vianney!
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