lunes, 18 de junio de 2012


“Nuevo nombre para un viejo problema”
Por Deyanira Tamez.

¿Recuerdas tu primer día de trabajo? Como llegaste con esas ganas por comenzar, el sentir la pasión por lo que haces, hasta te emocionaba el pensar qué ibas a poner en tu escritorio, ¿lo recuerdas?

De ese momento en tu vida hasta ahora, ¿sientes que esa pasión sigue viva o ha disminuido? Lo más seguro es que muchos contesten que ha disminuido, otros dirán que ya ni siquiera tienen ganas de ir a trabajar y para esto dan miles de causas como: estoy cansado, trabajo muy lejos, me caen mal mis compañeros, no me pagan lo suficiente, otros incluso podrían llegar a decir que odian a su jefe.

También podría tratarse de estrés, pero hay muchos tipos de estrés que podrían influir que al final no tendríamos una causa específica, entonces a qué se debe esa falta de pasión por el trabajo, ¿cómo lo puedo llamar? Pines, Aronson y Kafry (citados por Bosqued, 2008) lo denominan Síndrome de burnout y se refiere al “estado de agotamiento mental, físico y emocional producido por una persistente implicación en situaciones emocionalmente demandantes”.

El Síndrome de burnout es un problema de salud y de calidad de vida laboral, un tipo de estrés crónico que podríamos definir como la respuesta a un esfuerzo frecuente cuyos resultados la persona considera ineficientes, ante lo cual reacciona quedándose exhausta. En su fase más avanzada este síndrome se manifiesta con una sensación de estar al límite, de no poder más, de estar a punto de venirse abajo, o algunos mencionan que tienen la sensación de que “se le va a quemar el cerebro”.  

El problema con este síndrome es que si una sola persona en el área de trabajo lo padece este puede irse contagiando a todo el personal como si se tratase de un resfriado.

La persona que lo padece pasa por las siguientes fases:

1.     Agotamiento emocional (comienzan las quejas hacia el trabajo)

2.     Despersonalización (las quejas se tornan hacia el cliente en particular)

3.     Falta de ideales (quejas hacia uno mismo “ya no tengo nada más que dar aquí”)

La persona que puede evitar que este síndrome afecte a los empleados es el jefe, ¿qué es lo que puede hacer? Primeramente debe dar a conocer a sus empleados cuáles son los objetivos del puesto de trabajo, dejarles en claro qué es lo que cada persona hará y cómo ayuda su trabajo a la empresa, obviamente debe reconocer el esfuerzo, organizar al personal, capacitarlos  y hacer una evaluación periódica que ayude a los empleados a saber cuáles son sus áreas de oportunidad.

Pero… ¿Qué pasa si tu jefe no realiza ninguna de estas actividades? O peor aun ¿qué pasa si tu jefe padece este síndrome? Debes de ser capaz de hacer algo por ti mismo, veamos un simple tratamiento:

·         ¡Tómate un respiro! Levántate por un café o agua.

·         ¡Distráete! Manda un mensajito por celular y continua con tu trabajo.

·         ¡Disfruta de tu familia! Una carnita asada el fin de semana no estaría mal.

·         ¡Actívate! Realiza actividades fuera del trabajo que te llenen de energía.

·         ¡Desconéctate del trabajo! En vacaciones olvídate de la oficina y relájate.

·         ¡Festeja! Acude a reuniones sociales, siempre son una buena oportunidad para hablar de algo que no sea trabajo.

Recuerda que es importante que disfrutes tu trabajo, no solo para que aumente tu productividad sino para que te sientas feliz y tu salud no se vea afectada.  

Referencias bibliográficas:

Bosqued, M. (2008). Quemados. El síndrome de burnout. Qué es y cómo superarlo. España: Paidós.


5 comentarios:

  1. Gracias Deya, me gustó mucho tu mensaje. Me parece muy importante darnos tiempos para trabajar, hacer ejercicio y divertinos; tener un balance. Me llevo esa tarea, ya que a veces el trabajo nos persigue hasta en los sueños, jeje.

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  2. ¡Gracias Deyanira!... muy interesante el tema que nos compartes =)) ... a veces este síntoma nos puede llegar a suceder tanto en el trabajo como en casa, para contrarrestarlo mucho tiene que ver nuestra actitud positiva y como sugieres el oxigenarnos de alguna forma con otras actividades. Hay que buscar ser felices en lo personal y en lo laboral, disfrutar lo que hacemos en los diferentes aspectos de nuestras vidas, solo así nos sentiremos plenos, que es a lo que hemos venido a esta vida =)) Felicidades por el artículo!!!... que tengan un excelente inicio de semana!!

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  3. El tema es muy bueno y los tips son bien sencillos, gracias!!.

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  4. Me gustó mucho, Deya!! Es verdad, personalmente procuro desconectarme totalmente los fines de semana para que la actitud optimista emane de mi ser por sí sola, sin tener que mentalizarme para ello. Cuando no es posible y tenemos qué trabajar, pues bueno, es importante no olvidar por qué trabajamos, tener presente este objetivo me ha ayudado cuando me agobio de más. A poner en practica estos consejos, son muy buenos y lo mejor, ¡sí funcionan!
    Gracias nuevamente =)

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  5. Interesante que exista este síndrome. Gracias por hacerlos llegar.
    Rosario

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