“Nuevo nombre para un
viejo problema”
Por Deyanira Tamez. 
De ese
momento en tu vida hasta ahora, ¿sientes que esa pasión sigue viva o ha
disminuido? Lo más seguro es que muchos contesten que ha disminuido, otros
dirán que ya ni siquiera tienen ganas de ir a trabajar y para esto dan miles de
causas como: estoy cansado, trabajo muy lejos, me caen mal mis compañeros, no
me pagan lo suficiente, otros incluso podrían llegar a decir que odian a su
jefe.
También
podría tratarse de estrés, pero hay muchos tipos de estrés que podrían influir
que al final no tendríamos una causa específica, entonces a qué se debe esa
falta de pasión por el trabajo, ¿cómo lo puedo llamar? Pines, Aronson y Kafry (citados
por Bosqued, 2008) lo denominan Síndrome
de burnout y se refiere al
“estado de agotamiento mental, físico y emocional producido por una persistente
implicación en situaciones emocionalmente demandantes”.

El problema
con este síndrome es que si una sola persona en el área de trabajo lo padece
este puede irse contagiando a todo el personal como si se tratase de un
resfriado.
La persona
que lo padece pasa por las siguientes fases:
1.
Agotamiento
emocional (comienzan las quejas hacia el trabajo)
2.
Despersonalización
(las quejas se tornan hacia el cliente en particular)
3.
Falta
de ideales (quejas hacia uno mismo “ya no tengo nada más que dar aquí”)
La persona
que puede evitar que este síndrome afecte a los empleados es el jefe, ¿qué es
lo que puede hacer? Primeramente debe dar a conocer a sus empleados cuáles son
los objetivos del puesto de trabajo, dejarles en claro qué es lo que cada
persona hará y cómo ayuda su trabajo a la empresa, obviamente debe reconocer el
esfuerzo, organizar al personal, capacitarlos
y hacer una evaluación periódica que ayude a los empleados a saber
cuáles son sus áreas de oportunidad.
Pero… ¿Qué
pasa si tu jefe no realiza ninguna de estas actividades? O peor aun ¿qué pasa
si tu jefe padece este síndrome? Debes de ser capaz de hacer algo por ti mismo,
veamos un simple tratamiento:
·
¡Tómate
un respiro! Levántate por un café o agua.
·
¡Distráete!
Manda un mensajito por celular y continua con tu trabajo.
·
¡Disfruta
de tu familia! Una carnita asada el fin de semana no estaría mal.
·
¡Actívate!
Realiza actividades fuera del trabajo que te llenen de energía.
·
¡Desconéctate
del trabajo! En vacaciones olvídate de la oficina y relájate.
·
¡Festeja!
Acude a reuniones sociales, siempre son una buena oportunidad para hablar de
algo que no sea trabajo.
Recuerda que
es importante que disfrutes tu trabajo, no solo para que aumente tu
productividad sino para que te sientas feliz y tu salud no se vea
afectada.
Referencias bibliográficas:
Bosqued, M.
(2008). Quemados. El síndrome de burnout.
Qué es y cómo superarlo. España: Paidós.
Gracias Deya, me gustó mucho tu mensaje. Me parece muy importante darnos tiempos para trabajar, hacer ejercicio y divertinos; tener un balance. Me llevo esa tarea, ya que a veces el trabajo nos persigue hasta en los sueños, jeje.
ResponderEliminar¡Gracias Deyanira!... muy interesante el tema que nos compartes =)) ... a veces este síntoma nos puede llegar a suceder tanto en el trabajo como en casa, para contrarrestarlo mucho tiene que ver nuestra actitud positiva y como sugieres el oxigenarnos de alguna forma con otras actividades. Hay que buscar ser felices en lo personal y en lo laboral, disfrutar lo que hacemos en los diferentes aspectos de nuestras vidas, solo así nos sentiremos plenos, que es a lo que hemos venido a esta vida =)) Felicidades por el artículo!!!... que tengan un excelente inicio de semana!!
ResponderEliminarEl tema es muy bueno y los tips son bien sencillos, gracias!!.
ResponderEliminarMe gustó mucho, Deya!! Es verdad, personalmente procuro desconectarme totalmente los fines de semana para que la actitud optimista emane de mi ser por sí sola, sin tener que mentalizarme para ello. Cuando no es posible y tenemos qué trabajar, pues bueno, es importante no olvidar por qué trabajamos, tener presente este objetivo me ha ayudado cuando me agobio de más. A poner en practica estos consejos, son muy buenos y lo mejor, ¡sí funcionan!
ResponderEliminarGracias nuevamente =)
Interesante que exista este síndrome. Gracias por hacerlos llegar.
ResponderEliminarRosario